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VLAD

En la aislada ciudad de Yurga, donde los ecos de la antigua Uni贸n Sovi茅tica resuenan con demasiada intensidad, Vlad se oculta de los fantasmas del pasado. El retiro que saborea se ve truncado por una mujer que lo pone todo patas arriba: una bella ucraniana de pelo rubio, Svetlana, de la que cuentan historias casi incre铆bles... Saber m谩s.

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LAS NOCHES DE RANDALL - MEMENTO MORI

Publicado el 3 de SEPTIEMBRE de 2021 a las 17:15 h


PARTE I

La fiesta en casa de Thomas Carver no hab铆a resultado exactamente un 茅xito para todos los participantes, y mucho menos para 茅l. El est煤pido anfitri贸n hab铆a terminado bajo las s谩banas con una tal Juliette, algo que envidiaba la mayor铆a de los babosos asistentes. En cambio, solo a un aut茅ntico gilipollas se le ocurrir铆a acostarse con Juliette la nueva, Juliette sin apellido, Juliette la novia de Randall Summers. Y la mala jugada no ven铆a por haberse tirado a la pareja de otro, sino por lo que pas贸 despu茅s. Randall no ten铆a manera humana de saber si lo hab铆an hecho o no, sin embargo, estaba casi seguro de ello, a pesar de que se hab铆a ausentado de la fiesta diez minutos antes de que Thomas le bajase las bragas a Juliette. Randy, como sol铆an llamarle, era muy buen chaval, pero a la vista de los dem谩s, demasiado inocente.

—¡Ey, Randy! —le dijo uno de sus colegas solo unos d铆as atr谩s—. ¿Has visto lo que hace la guarra de tu novia? Se est谩 morreando con el segurata de la disco.

—Te aseguro que no. Esa que has visto no era ella. Seguramente se le parecer铆a, eso es todo —dijo Randy mientras, en el callej贸n de atr谩s, un t铆o cachas sin una pizca de cerebro le met铆a la lengua a Juliette hasta el cielo del paladar.

Ahora Randy se alejaba de la fiesta y de cualquier posibilidad de una vida junto a Juliette. Antes de llegar al parque percibi贸 que alguien se le acercaba por detr谩s. Si se hubiera tratado de alguna otra chica de la fiesta, los tacones la hubieran delatado al instante, pero las Vans de Christine eran dif铆ciles de detectar. Casi le hab铆a tocado la espalda cuando Randy se gir贸 de s煤bito y ambos se asustaron al cruzar las miradas. Christine Anderson, la guapa Christine que siempre sacaba a su amigo Randy de los pozos de pena donde 茅l solito sol铆a meterse, le salud贸 agitando su mano abierta en el aire, como si se encontrase al final de la calle en vez de delante de sus narices.

—Hola, Randy. ¡S铆 que te has marchado pronto! No te has bebido ni una sola copa de ponche —dijo recogi茅ndose el pelo en una coleta. Randall la observ贸 y se oblig贸 a apartar la mirada—. 脷ltimamente est谩s muy raro, tienes peor cara que mi profesora de ciencias.

—¿La se帽ora Watkins? ¡Qu茅 horrible debo estar! —La chica solt贸 una risita y despu茅s del chiste se qued贸 pensando en qu茅 excusa poner—. Bueno, sabes que padezco del est贸mago —dijo tirando de hemeroteca y se frot贸 la barriga—. He cenado en casa y no me ha sentado del todo mal, as铆 que prefiero no arriesgar.

—¡Pero si no has tomado ni un refresco en toda la noche! ¿Quieres que paremos en Denny's? Est谩 abierto hasta el amanecer y a m铆 me vendr铆a bien un trozo de tarta. ¡Adoro su tarta de manzana!

—Eres muy amable, Christine, pero tengo que volver a casa —dijo con cierta aspereza.

—¿No ser谩 por Juliette? Porque, cr茅eme que no sabe lo que se pierde dejando que vuelvas t煤 solo.

—No, que va. Despu茅s de la discusi贸n que tuvimos en el jard铆n de Thomas, he dado nuestra relaci贸n por terminada. Tampoco hay que hacer un drama. —Hizo una pausa y sinti贸 que el aire se pon铆a tan espeso que podr铆a cortarlo con una daga—. Yo no puedo, o m谩s bien no quiero seguir su ritmo. Ella simplemente tiene que vivir su vida, y yo la m铆a. Vamos, por decir algo.

La coletilla remat贸 la peor explicaci贸n que hab铆a dado nunca. No quer铆a contarle a Christine el motivo real por el que lo hab铆an dejado y, por suerte, la chica que caminaba a su lado lo entendi贸 a la perfecci贸n. Cruzaron la cerca de palos que delimitaba el parque y lo atravesaron bajo los extravagantes neones de los cines AMC. Al lado, el letrero de Denny’s y el del Cadillac Lounge quedaban en segundo plano. Encararon la perpendicular, iluminada por unas cuantas farolas salpicadas que vert铆an una tenue luz sobre las aceras. Ella ameniz贸 el trayecto tarareando «I wanna dance with somebody» hasta la esquina de la calle donde viv铆a Randy y, al girar, desaparecieron las luces parpadeantes de la cartelera que ya se encontraba al otro lado del parque. Ella levant贸 su mano para dejarla caer suavemente sobre el brazo del muchacho, quien no mostr贸 intenci贸n alguna de apartarse.

—¿Seguro que no quieres tomar aunque sea un caf茅?

Randy ote贸 las monta帽as que se levantaban sobre el horizonte, y un resplandor rojizo le hizo saber que era hora de acostarse.

—Gracias, Christine. Te lo agradezco de verdad, puede que seas lo mejor que me ha pasado en toda la semana, pero dentro de poco se har谩 de d铆a y ma帽ana tengo un mont贸n de cosas que hacer.

—Pero si ya terminaste en la facultad, ¿no? Por lo menos no te he vuelto a ver por all铆.

—S铆. Termin茅 hace... Un par de semanas —dijo intentando no desviar la vista a la izquierda, lo cual delatar铆a su burda mentira—, ahora estoy con las pr谩cticas en el hospital —Eso 煤ltimo era verdad, en parte.

—Bueno, pues te dejo, se帽or ocupado. —Su est贸mago rugi贸 en se帽al de desaprobaci贸n.

—La tarta te llama —anunci贸 Randy—. Te acompa帽o de vuelta hasta el parque si quieres, no tengo mucho m谩s tiempo.

La chica acept贸 la oferta aunque solo fuera por estar un rato m谩s junto a 茅l y desandaron el camino. Se detuvieron al borde del parque y, pasados unos segundos, ella continu贸 caminando sin despedirse.

—¡Christine! —grit贸 mientras la chica se alejaba golpeando los barrotes de la valla con la mano, camino de la cafeter铆a—. ¿Nos vemos alg煤n d铆a para ir al cine o algo?

—¿O algo?

—S铆, bueno… Menudo idiota estoy hecho —pens贸.

—Mmm… ¡No lo s茅, tengo un mont贸n de cosas que hacer! —contest贸 canturreando, gir贸 sobre un pie y su cabello se albor贸 quedando suspendido en el aire. Randall agach贸 la cabeza—. ¡Pero el mi茅rcoles a las ocho podr铆a hacer un hueco! ¿Pel铆cula y palomitas?

—Mejor solo pel铆cula —pens贸, pero respondi贸 formando un c铆rculo con el pulgar y el 铆ndice en el aire.

Ella solt贸 una sonora palmada y le regal贸 una sonrisa antes de alejarse corriendo. Entre los 谩rboles, una sombra que les espiaba zarande贸 las ramas de un peque帽o arbusto antes de desaparecer.

—¡Hostia puta! ¡Menudo polvo! —espet贸 el imb茅cil de Thomas haci茅ndose a un lado en la cama. Iba desnudo de cintura para abajo, en cambio, todav铆a conservaba la sudorosa camisa a cuadros con la que hab铆a pasado el d铆a.

—¿A follar como un conejo lo llamas t煤 echar un polvo?

—Como un conejo o no, acabamos de hacerlo mientras que Randy vuelve a casa 茅l solito. Bueno, 茅l solo no, porque me han dicho que Christine sali贸 detr谩s de 茅l como una perra en celo. Me da que esta t铆a te quiere levantar el novio.

—¿Christine? ¿Est谩s seguro? ¿Cu谩ndo te han dicho eso?

—Cuando baj茅 a buscar los condones, har谩... unos quince minutos.

La chica rio a mand铆bula batiente con una risita sarc谩stica propia del mismo demonio.

—¡Ay, muchacho! Eso fue hace solo cinco, como mucho. Ven, anda. Ac茅rcate y no te preocupes por ellos —dijo extendiendo el brazo. 脡l se acerc贸 y ella bes贸 su cuello.

—Thomas, ¿crees que podr铆amos hacerlo otra vez?

—¡Ni de co帽a! Este parajito ya no se levanta ni aunque le des alpiste del bueno. Adem谩s, tengo ganas de beberme una cerveza. Como dice mi padre, «Un polvo al d铆a y la cerveza siempre fr铆a».

—Est谩 bien, como t煤 quieras. Solo deja que te d茅 un beso de buenas noches.

El muchacho cerr贸 los ojos y arrug贸 los labios mientras apartaba las s谩banas con los pies para levantarse. Juliette le apretuj贸 las mejillas y abri贸 la boca dej谩ndole ver c贸mo le crec铆an dos enormes colmillos, largos y afilados. Thomas no daba cr茅dito a lo que estaba viendo. Trat贸 de gritar, pero ella apret贸 a煤n m谩s fuerte su cara y no pudo m谩s que emitir un par de gemidos ahogados que se le escaparon por la nariz.

—No es posible, los vampiros no existen —se dijo para s铆 mismo mientras trataba de seguir respirando, pero pronto todo eso le dar铆a igual. Como si alguien hubiera hurgado en su cerebro buscando el bot贸n de desconexi贸n y lo hubiera encontrado. Ahora se sent铆a feliz. Se olvid贸 de que ten铆a brazos con los que defenderse y una vida a la que aferrarse. Supo que aquella zorra chupasangres lo iba a matar y no le import贸, de hecho, lo estaba deseando. Necesitaba morir y ella era la 煤nica que pod铆a entregarle ese premio.

Juliette lami贸 los morros de Thomas y sinti贸 c贸mo sus facciones se relajaban. Le gir贸 bruscamente la cabeza y envolvi贸 su garganta con la boca para quebrar su gaznate de un mordisco. Un hilillo de sangre descendi贸 hasta el cuello de la camisa y una sonrisa apareci贸 en el rostro del muchacho antes de exhalar el 煤ltimo suspiro ahogado.

Luces ne贸n caf茅

Contin煤a en la parte 2:

LAS NOCHES DE RANDALL - MORS AB ALTO

¡Un abrazo, lectores!

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Comentarios

  1. Q buuuueeeno y sigue馃憦馃徎馃憦馃徎馃憦馃徎馃 deseando ver c贸mo✍️馃挭馃徎馃

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    1. ¡Hola, Maril贸!

      Septiembre es el mes de los vampiros en nuestro blog. Ya ver谩s, ya...

      馃槺馃

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  2. A pesar de que el tema de los vampiros no es de mis favoritos, me ha gustado el relato. La historia cambia de una escena a otra con mucha naturalidad y el final como siempre, sorprendente. Por cierto hay dos vampiros verdad?

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    1. ¡Hola, 脕ngeles!

      Pues s铆 me dices que no te apasionan los relatos de vampiros y que este te ha gustado por la naturalidad con la que est谩 contado, me apunto una muesca en mi rev贸lver. 馃挭馃徎馃憦馃徎

      Veo que no lo haces mal contando vampiros. 馃榿馃

      Supongo que habr谩s visto que el final, a pesar de ser sorprendente 馃槂, deja mucho por descubrir en el siguiente relato de la serie.

      馃馃摉馃挋

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    2. Pues nada, a esperar una semana !

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    3. 馃ぃ Lo bueno y lo malo es que pasa r谩pido.

      馃搯馃憢馃徎

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  3. Por fin algo de gore?
    A esperar nos toca para ver la evoluci贸n del relato.
    Ya tengo ganas de ver c贸mo se desarrolla la historia.

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    1. Ya ten铆as ganas, ¿eh? C贸mo nos gusta la sangre... Saca lo m谩s visceral del ser humano.

      Luz, fuego, destrucci贸n. 馃ぃ

      Ya est谩 en el horno la segunda parte. Pronto, amigo. Muy pronto.

      馃檵馃徎‍♂️馃馃摉馃挭馃徎

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